miércoles, 23 de mayo de 2012

La vida consciente espera que le pongamos nombre a lo que somos

Streissand y Redford en "The way we were"
























Contigo se me escapan los minutos,
el color de las paredes, lo que dejo de guisar
o de comprar en ikea.
Inconsciente, respiro apenas. No soy dueña
de mi tiempo ni de los deseos que me acompañaban
hasta aquí. Haciendo inventario, puedo hablar
de libros, sol, café con leche, cuerpos que buscan caricias
y a veces se encuentran, gintonics, tu voz, la mía, los sonidos
que viven dentro de una flauta japonesa, el rebelde y su harmónica,
tu pelo salvaje, Naked Lady exprimiendo tu tristeza.
¿Tiene nombre lo que somos?
Me disfrazo de novia en algún sueño y mi cerebro intenta registrar
los titulares de otro posible libro de familia del que no me atrevo
a pasar a la segunda página. Como si tantas vidas cupieran en una.
Y tú que me sigues recordando a todo lo que no sé de ti. Y de mí.
Esta eterna embriaguez del alma y de los huesos.

viernes, 11 de mayo de 2012

La percepción y la miel

Ilustración de Barnaby Ward























Amado N,

Te echo de menos cuando estás lejos. Creo que por eso estamos juntos. La distancia hace que me fije en la esencia y no en la forma de las cosas. La convivencia es tan difícil para un carácter como el mío.
Tenemos que aprender a querernos? Tú crees?
El amor no es algo que nace de dentro? Que se respira desde los ojos?
Todo el mundo habla. Se les llena la boca de lo que hay que hacer o no. De tomar o dejar relaciones. De lo que le conviene a una o no. De lo que hay que aguantar o no. De lo que te tiene que aportar tu pareja o no.
Y yo caigo, caigo, caigo... como Alicia en la madriguera del conejo. Caigo, caigo, caigo y nunca llego al suelo. Nada se resuelve.
A veces es fácil. Me acaricias, te acaricio. Compartimos piernas y brazos. Nos queremos. Dormimos. Sol y mar. Palabras. Viaje. Y vuelta a empezar.
Nada está resuelto.
Leo amores de película. Historias de amores intensos pero también difíciles. La mezcla de culturas es atractiva, apasionante, pero también implica un esfuerzo importante para superar prejuicios y miedos. Más problemas añadidos. En esta historia que leo, y que empecé con muchas ganas, empiezo a ver demasiada miel. Y me empacho. Creo que algunos libros no son capaces de reflejar esos momentos del día en que dudas de todo, en que el otro te cansa y le miras como si no le conocieras. No, eso no suele reflejarse en los libros de grandes amores como éste que leo. Y me pregunto si no seré yo, tal vez, demasiado exigente en mi percepción del mundo y de cómo deberían ser las cosas.
Pues eso: que hoy las historias de amor no me las creo. Me cargan y me producen una subida de los niveles de azúcar.
Pero tal vez solo sea hoy. Mañana me levantaré y pensaré en ti, salvaje y luminoso, la luz que tal vez podría guiarme. Por qué no? No somos acaso nosotros los dueños de nuestros sueños y de nuestra percepción de lo que llamamos realidad?
Seguimos, mein wilder N.

Yo

miércoles, 11 de abril de 2012

Como sabrás























Amado N,

Como sabrás, ayer me quedé preocupada. Me duele imaginarte solo y con dolor y tan lejos. Y, ante tu fatalidad, esa certeza que tienes de que tienes algo malo o grave... no sé qué decir. Tal vez son más las ganas que tienes de enviarlo todo a la mierda, lo difícil que se hace esto de vivir.

Bueno, no quiero dar más vueltas. Lo hago para animarte y a lo mejor consigo todo lo contrario.
Hablemos de otras cosas.
Sigo leyendo "Der Steppenwolf". Destaco algunas frases, es del momento en que conoce a la chica:

"Era muy bueno obedecer a alguien, estar sentado junto a alguien que lo interrogara a uno, le mandara y le riñera." Esto me ha recordado a cuando tú me dices alguna vez que te gustaría que yo mandara algo.

"...se me había hecho clara, hasta darme miedo, la importancia de mi relación con la muchacha desconocida. Solo pensaba en ella, lo esperaba todo de ella, me hallaba dispuesto a sacrificarle todo y ponérselo todo a los pies, sin estar enamorado de ella en lo más mínimo". Esto me recuerda también lo que te digo a veces sobre estar enamorados (tú y yo) o no.

"... con tales verdades como la de que todos tenemos que morir en plazo breve y, por tanto, que todo es igual y nada merece la pena, con esto se hace uno la vida superficial y tonta. ¿ Es que hemos de prescindir de todo, de renunciar a todo espíritu, a todo afán, a toda humanidad, dejar que siga triunfando la ambición y el dinero y aguardar la próxima civilización tomando un vaso de cerveza?" Y qué decir sobre esto. Es lo que hay, simplemente. Y, encima, no soy capaz ni de disfrutar del vaso de cerveza, a veces.

Y todo esto te lo explico para que te distraigas o, tal vez, para intentar dar algo de sentido a esta vida.

Hacer como que vivimos, meine wilden N.

Te añoro.

Yo

Boceto para una canción que un día prometí



















Puedes oler mi piel
salvaje luminoso del norte
para devolver algo de paz
a las células cansadas que hoy
te buscan.
He querido huir
esconderme bajo una piedra
para no aceptar
que solo puedo resbalar hacia lo profundo
que la vida es sencilla y rápida
como caer en el barranco de una selva
un día de lluvia. Agua y barro. Nada más.
Sin cuerdas ni resina en las manos.
Mi cuerpo sobrevive taladrado
por anclas que yo misma he construido,
hierro oxidado de culpa y miedo
que me aprisiona en un espacio
inalcanzable para los que amo.
Solo mi mente descansa
entre tus manos
salvaje luminoso del norte
mientras las anclas laceran mi piel.
He querido huir
esconderme bajo una piedra
para no aceptar
que solo puedo resbalar hacia lo profundo
que la vida es sencilla y rápida
como caer en el barranco de una selva
un día de lluvia.

Sopla el lobo y aúlla el viento






























No juego. Ni al FarmVille del facebook.
Me aburre la ficción y la competición.
Soy mala compañera de juegos porque no busco ganar
sino qué haremos después de este absurdo.
Exceso de realismo ataca a mi sistema inmutario.
Entonces me quejo.
Nunca he aprehendido que esto es un simulador,
uno más tal vez. Intento protegerme de lo ajeno.
Contamíname, mézclate conmigo... -cantaban Vïctor y Ana.
Vivir la vida que te toca, no nadar contracorriente.
Quejarse no sirve de nada.
Abolir la palabra justicia de la voz que habla dentro de mí, conmigo,
dejar de buscar lo correcto,
Dejar de ser la casa de paja en el cuento de los tres cerditos.
Vivir, joder, vivir.

martes, 21 de febrero de 2012

Antesalas y actores secundarios de calidad contrastada
























Silencio en todos los frentes.
Es cierto, la soledad es lo único que tenemos.
Dreamland no recupera el aliento,
leo desde lejos porque si me acerco demasiado
no podría soportarlo.
En otro cajón reposa la episiotomía que más duele
porque no es posible recuperar el tiempo. Aislados
de nuestra propia incompetencia, incapaces
de verbalizar lo sencillo. Cómo estás, qué necesitas.
Cajones cerrados.
La familia es una aspirina para dulcificar lo que somos?
Individuos. Unos. Singulares. Presente. Principios y finales.
Entendéis que todo pasa y desemboca en el mismo punto?
La vida es lo que te viene a la mente en la antesala de cada despedida.
Y eso suele ser tú y todo lo que has hecho o dejado de hacer.
Tú y tu camino. Tú y tu dolor. Tú y tu culpa. Tú y tus miedos
o tu rabia.
Lo que pasa es que solemos compartirlo con algunos
personajes secundarios. Y lo que pasa es que, muchas veces,
suelen eclipsar al protagonista.
------ Continuación tras un golpe en el corazón del miedo:
Nuestro cuerpo encierra y fabrica el camino. Latentes
subyacen los miedos y las culpas que surgen, a veces,
para gritarnos a la cara: humildad!
Y respeto por lo que somos, por lo que hemos amado.
Una oportunidad para entender. Si el miedo y la culpa
no estrangulan lo que soy y lo que he sido.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Los muros en los que todavía no cuelgan espejos

























No es metaliteratura. Y tampoco me importan
las definiciones.
Afortunada soy de encontrar alguna respuesta
en estos paseos por los límites de lo desconocido.
Porque hay cornisas donde escribo palabras.
Cornisas, aristas, vértices, alambres de funambulista
que conectan con las vísceras que retienen las respuestas,
adormecidas entre la sangre contenida.
Alguna razón te sostiene, Mann ohne Namen,
en tu mirada hacia mí, cerebro con patas, ilógica lógica
que para nada me asiste cuando la necesito.
Reniego de los putos patrones, los bucles, las espirales
que impiden un salto definitivo de pantalla.
Y lo que sigue ni siquiera lo escribo, solo lo vomito,
soy una mujer dormida hacia adentro,
desobediente de las pulsiones para las que nací sorda
y muda, pese al aullido de loba que escucho alguna noche.
Imploro un segundo, una milésima, de clarividencia.

martes, 3 de enero de 2012

Más de lo mismo, I'm sorry




















El mundo se cae todos los días.
En un minuto concreto me invade la humildad
e intento no sentir rabia por no ser autosuficiente
o la dejo pasar mientras hago cosas que parecen importantes.
Voy a necesitar una caricia en algún momento,
lo que no sé es si debo almacenar para el invierno
porque hoy siento que todo es prescindible.
Y por dudar, dudo hasta de los colores
porque nunca son iguales.
Maria busca respuestas en los sueños y yo
gesticulo en exceso intentando contestar a sus preguntas,
como si mis manos en el aire pudieran atrapar lo inexplicable.
Se nos cae todos los días, el mundo.
Pero nos levantamos con la niebla a cumplir no sé qué obligaciones
y no sé qué protocolos que nunca revisamos.
No hasta que el próximo entierro nos dé otra oportunidad de despertar.
Y es que no somos muy distintos a los peces.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Disección afectiva de un metal desconocido

"mujer de metal", de noel cruz martinez
























perdona mi discapacidad emocional tú eres tan importante para mí tú y tu opinión sobre cómo respiro que me niego a decirte que te quiero y no es nada nuevo nada original en mi disección afectiva sobran cadáveres y ahora estoy olvidando hasta cómo se escriben los sentires el caos ha hecho una llaga en mi laringe y ni hablar puedo sin que sangre todo lo que no digo algo he de hacer tal vez tomarme un tripi en nombre de la luz

martes, 13 de diciembre de 2011

To DreAmland

"Mujeres en la niebla", de Ago, en Artquid
 



















Estamos perdidas, esa es nuestra señal de la cruz
al despertar.
Quizá somos afortunadas porque sentimos la levedad de lo que somos,
eso nos acerca a lo verdadero. Piensa, niña que observas
desde tu desgarrado silencio, que ya tenemos varias pistas:
todo ocurre en el mismo tiempo, será verdad que el amor es inmortal?
Nos equivocamos, eso sí, al despreciar la superficie.
Solo a partir de ella bucearemos en lo profundo.
Es importante reírse de lo absurdo, leer, cocinar, intercanviar
opiniones, dar un beso despistado a tu abuela, enfadarte con tu hermano.
Todo suma.
Para morir, la vida es imprescindible.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Aquiescència

Oli de Barbara Alhambra, "Mujer salvaje"



















Conjugarem els verbs irregulars només.
I és que m’aboco als acabaments forçats, les consonants
que s’agermanen en desinències verbals impossibles.
Ja saps que així és la vida, res no és com havíem somniat.
L’enyor s’encavalca amb noves pèrdues.
M’arrossego, salvatge, damunt la teva  pell efervescent,
en uns minuts deixo de ser la imatge d’una pantera
en el mirall dels teus ulls, pous d’infinites preguntes
que no fas perquè tant se val, demà discutirem  i tornaràs
a habitar l’encreuament del que per a mi no és admissible.
Tinc un sedàs tan fi que no passen ni les meves pròpies
impureses, ni la pell morta que queda al coixí de totes les nits.
L’ombra de l’egoisme, tot allò que no dóna el cor lliurement
als que jo estimo, deixen una ferida que ignoro i que, al final,
acabarà per engolir-me. Antropòfaga a la força: cal sobreviure
mentre la inèrcia tingui el comandament dels afectes.
Totes les prediccions aconsellen que em mogui lentament,
que em faci amiga de l’espera.
Llavors veuré la llum perquè tot veu la llum un dia,
ni que sigui per morir.
Amén.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Apunte de noviembre

Imagen de Man-Ray



















Celebro lo que no suelo hacer porque me desencasillo.
Interrogar a un extraño en un tren
o abandonarme al sol ante el muelle de la Barceloneta
un lunes de noviembre.
La inercia manda en mis tiempos de espera y también
en los diálogos no autorizados previamente.Brutalmente
la goma clavada en el centro de la médula me devuelve a la pared
donde cuento las horas acumuladas de vida.
Qué harías tú con mis zapatos? La verdad es que no quiero otros
que los míos.
Me molesta la agresión, los debates inútiles, prefiero mis deportivas
y un camino sin reloj, sin necesidad de obligaciones, beber cuando tengo sed,
comer de tu mano alguna almendra, recordar quién soy cuando huelo a tomillo.
Puedo leer a todos los iluminados, saberme de memoria cómo debería afrontar
este camino.
Estoy harta de mis pensamientos. Pero creo que eso ya está escrito.

lunes, 24 de octubre de 2011























Algún día me dedicaré a la calma.
No antes de perdonarme por no ser lo que no soy.
O por ser simplemente así.
Cuando voy por buen camino me hablan las hojas de otoño
que hace tanto tiempo que ignoro, ocupada en ser justa
con el mundo, con todos.
Siempre hay cosas tan duras que les pasan a los otros
que casi no me doy cuenta de cómo me aprietan los zapatos
y hasta el sujetador que deja una marca roja en las costillas.
Habría que desabrocharse tantas cosas. Para respirar un poco.
Solo me preocupa ser justa, hacer lo correcto.
Mientras, me visto de hormiga, apenas necesito nada.
Respirar.

Un corredor en el filo de la navaja













Hoy revisaré de nuevo Blade Runner.
Con la música de Vangelis como si fuera
el gintonic que no me beberé, me sentiré como Rachael,
tan replicante y tan humana. Quizá hacia el final,
como en ella, resbalará una lágrima por la piel
que absorbe tanta vida últimamente,
aunque sea a golpe de vivir con un cuchillo clavado
en el centro del estómago.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cuando la mañana me arranca de lo oculto

"Nostalgia", de Mateu Velasco

















El desencanto se vende siempre gratis.
Un pájaro de colores me anunció la tristeza
de Maria. Ella escribe y habla de amor,
de abuelas que son tesoros, de aprendizaje.
Todas las mañanas se levanta con el fresco
que huele ya a octubre. Me despiertan sus estornudos.
La veo partir con su moño revuelto y los auriculares.
No sé dónde empieza mi desamparo cuando la mañana
me arranca de lo oculto y dónde acaba su valentía
de mujer naciente, relevo de generaciones.
No somos tan importantes. Somos piezas, no circuitos.
Todo iría mejor si cuidáramos las conexiones.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Tengo una niña vuelta del revés
que muerde las esquinas de la Luna
porque creía que las manchas eran ojos
dulces que guardaban sus sueños.

viernes, 9 de septiembre de 2011

En busca de un gurú para lecturas imprescindibles

Toca esto.
Un niño muerto.
Jugar en la liga de escritores
frustrados porque hay tanto que leer
que apenas leo. Y así no vale.
Nunca he sabido empezar desde el principio.
Mejor limpiar cristales o plegar siempre
la misma ropa gastada. Principios y fines
exactos. Bucles finitos e infinitos.
Un deseo: que alguien me guíe en las lecturas
imprescindibles. Yo sola no puedo.
Me pierdo. Las palabras  no encuentran orden
en mi cerebro. Algo está cambiando.
¿Será que me faltan proteínas?
Algo está cambiando.
No me apetece cocinar ni comer carne. Me atrae
morbosamente la mermelada de frutos poco frecuentes.
El pan. Recuerdo que mi abuela comía pan duro mojado
en agua del grifo. Nada como una posguerra para saborear
algo tan simple y tan complejo.
No me conformo con un beso con lengua, necesito volar,
emborracharme de otras células, resbalar.
Sé que con un libro me siento a salvo. Algunas veces.

domingo, 14 de agosto de 2011

...

Sobre la muerte todo está escrito.
Y el dolor más grande hace tiempo que es historia.
Como lo será pronto -mañana- este vacío
que recorre el aire que respiro. Mi única casa.
Extrañas y lejanas son las habitaciones, las fotos,
los cuadros que alguien un día colgó como suelen
hacerse las cosas, porque ese era el momento.
Extraña, la escoba en la cocina, un vaso en el mármol,
maullidos que resuenan en una cabeza, ¿la mía?
Las lágrimas de los entierros son monólogos internos
que nadie leerá porque una mano -¿la mía?- estrangula
el poco pensamiento racional que aborrezco un poco más
cada día de este verano extraño. Y esas lágrimas -digo-
rebotan desde el muerto hacia la única verdad que humildemente
confieso: lloro por mi soledad, de puntillas, en un insignificante
punto de una baldosa, de un edificio, de una ciudad, de un país,
de un continente, de un planeta, de una galaxia, del infinito universo
para el que yo no soy nada. O sí. Piensa una cabeza -¿la mía?
Cómo aborrezco el pensamiento en este verano extraño.

---

Caminos.
Tu alargada espalda lleva escrito solo uno más
de los misterios. No somos uno o, en todo caso,
somos parte del todo que pocas veces percibimos.
Huir de los consejos sensatos trae alguna risa de gintonic
azul y también arena en el corazón y piel seca adormecida.
Caminos.
Un picnic en la orilla de una playa. Paréntesis
en mi mente-látigo de ecuaciones no resueltas.
Ansío estar demasiado despierta como para entender
los sueños.
Caminos.
Nada tiene la etiqueta de resultado exacto. Perderse
en la búsqueda es tan absurdo como ignorarlo todo.


















Habitamos las intersecciones.
Naturalezas vivas donde se mueven brazos, piernas,
algún zapato distraído de la marcha.

martes, 10 de mayo de 2011

Y él era la casa

Ilustración de Alexandra Compaintissier

















Echo de menos la casa que acercó nuestras bocas.
El primer beso, la plata en tu cara, las manos
que no sabían qué más tocar, porque andaba el corazón
soliviantado y el cerebro descansaba, por fin, un tiempo.
Breve. El tiempo. Breve como la sensación de todas las horas,
demasiado pocas, para no hablar y conocernos, entonces sí.
Sin palabras.
El peregrino de Compostela se hacía hombre. Y él era la casa,
nada de extraño había en las caricias,
tan nuevas y tan reconocibles,
tal vez porque debimos hablar un día
previamente, cuando él no era peregrino todavía
ni yo una niña vieja que nunca lloró a su primer muerto.

viernes, 6 de mayo de 2011

Hasta que la misma piedra me golpee en la cabeza


Bajo una piedra podría morir con las vísceras indemnes
hasta la inanición. Por eso no tomo vitaminas,
no habría excusa para no sonreír y cantar por las mañanas.
Cobardía es una fuente inagotable de yonopuedos
hasta el infinito. Si la meta es la paz,
habrá obstáculos constantes que puedo ignorar
hasta que sea la misma piedra la que me golpee en la cabeza,
harta de tanto miedo, de tantas palabras vacías.
Estoy viva y siento.
Lo sé porque tú me penetras, suave o bestialmente,
como a mí me gusta.

martes, 22 de febrero de 2011

Anacrónica

















"¡Quisiera aprender a ser leve! 
¡Desea que alguien le enseñe a dejar de ser anacrónica!" 
(La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera)


Más cerca de Teresa, admirando a Sabina,
pero no la insoportable levedad del vacío como meta ignorada.

martes, 15 de febrero de 2011

La alegría de no ser yo el lobo de sus ovejas

"Debo mucho
a quienes no amo.
El alivio con que acepto
que son más queridos por otro.
La alegría de no ser yo
el lobo de sus ovejas".
(Wislawa Szymborska)
De acuerdo.
Es posible que se trate simplemente
de vivir con lo puesto.
De ir reduciendo los nombres y gastar caricias.
También de agradecer el no-amor del que me libran
los no elegidos. A ellos les debo la gracilidad
de las horas en las que fácilmente me deslizo.
Hace tiempo que, lorquiana, la luna bosteza.
Atrás las sombras de la sangre derramada, las navajas
que no doblan las esquinas.
Hemos aprendido? Sabremos dar oxígeno a la piel opaca?
Pongo mein Name a disposición
de quien me acoja en busca de lo no establecido.

jueves, 4 de febrero de 2010

Contando soles, desoyendo lunas

imagen de El cafecito de Natzan












Amigo, te has revolcado alguna vez
y te faltaban manos, y aire, y saliva
para explorar a conciencia un cuerpo?
Has sentido eso?
Y cómo puedes estar ahí, tramitando
expedientes en vía de inicio, mirando
por la ventana a veces, contando soles,
desoyendo lunas...
Yo me quedé allí. En esa cama revuelta.

jueves, 19 de noviembre de 2009

No hay quien engañe al universo



En todos los sueños nada en un río de aguas semibravas, verdosas... véte a saber qué peligros acechan a los lados, más al fondo. Ella nada sin pensar en el asco que le produce no saber qué monstruos u objetos oscuros podrían rozarle una pierna. Nada porque es lo único que sabe hacer. La otra opción sería dejarse vencer y no se le pasa siquiera por la mente. Sortea todos los obstáculos. Nada sola y no sabe dónde va ni por qué. Es cierto que está sola porque es lo que ella quiere: no hay quien engañe al universo a la hora de conspirar para ofrecerte lo que de verdad ansías. Aunque el tributo a pagar sea esa sensación que nace del mismo fondo del estómago, de ese respirar hondo a menudo como si el aire le fuera a faltar en cualquier momento.

sábado, 2 de agosto de 2008


Todo lo que transcurre
en el liviano sueño
de una noche
es parte de este yo.
Lo sumo amor.
Porque alimenta un pensamiento
que pasa de puntillas
junto al distraído corazón.
Lo tambalea como a una peonza.
Corazón de boca, de ansiado beso
interminable, encarcelado.